Hoy en día se puede decir está de moda eliminar el gluten de nuestra dieta. De hecho los alimentos sin gluten aparecen en el supermercado de un modo mucho más habitual que antes (ya lo hubiesen agradecido hace años los intolerantes al gluten). Esto se debe a las recientes y constantes investigaciones que nos advierten sobre las posibles adversidades de este subproducto. En el artículo“Should you go from gluten free to grain free” de la Dra Kellyan Petricci, se describe la importancia de no solo de adoptar una dieta Sin Gluten, sino de los beneficios que encontraremos si optamos por una dieta libre de cereal.

La Doctora explica en su artículo como de joven su entrenador deportivo le recomendó que no solo eliminara el gluten de su dieta, sino que también eliminara el trigo. El hecho de eliminar el gluten de su dieta fue positivo pero implícitamente empezó a incorporar más azucares y otros tipos de cereales sin gluten en su dieta, que si bien de otro modo, pueden ser igualmente dañinos.

Según la doctora Keyllan, los cereales son los tipos de grano que conocemos como cebada, maíz, kamut, arroz, trigo duro, centeno, avena, mijo, espelta o cualquier tipo de trigo

La doctora Keyllan nos explica que el Gluten se encuentra en algunos tipos de cereales como pueden ser la cebada, centeno y la avena (salvo en el caso de que indique “Sin Gluten”). Del mismo modo, el gluten lo encontraremos en todos los alimentos derivados de estos cereales.

Por otro lado, el trigo sarraceno, la chia y la quinoa, se consideran “pseudo- cereales” y si no estás intentando perder peso, si los comes en cantidades razonables según Petrucci, no afectarían negativamente a nuestra salud.

Los cereales afectan negativamente a nuestro intestino

Según nos explica en su artículo, los cereales dañan nuestro microbioma intestinal y provocan inflamación pudiendo provocar el síndrome del intestino permeable. Esto a su vez retroalimenta la inflamación de modo sistemático que es una de las causas mayoritarias de la obesidad. Además de esta inflamación, teniendo en cuenta que el 80& de nuesttro sistema inmune se encuentra en nuestro intestino, debiltárlo está claro que nos hace más vulnerable ante posibles infecciones y enfermedades.

La explicación que la doctora nos da sobre porqué estos granos son dañinos para nuestra saluid es porque nuestro organismo no esta adaptado a alimentarnos de ellos y menos en grandes cantidades como hacemos. Tan solo nos hemos alimentado de cereales desde que el ser humano dejó de ser nómada y se desarrollo la agricultura, hace unos 10 000 años. Pese a que 10 000 años parece una eternidad, la realidad es que en la escala evolutiva del hombre no es tanto. De hecho, recientes investigaciones demuestran que en los últimos 40 000 años, nuestro componente genético tan solo ha cambiado un 0,02%. Esto es el motivo por el que se cree que nuestro cuerpo metabólicamente no sabe bien que hacer y como gestionar las ingentes cantidades de cereal que le aportamos. A modo de comparativa, es como si estuviésemos suministrando como combustible a nuestro coche queroseno en lugar de gasolina. mi tía una vez se despisto y puso Diésel en lugar de gasolina en su coche y no quiero ni explicar lo que pasó…

 

 

Los Cereales merman nuestros depósitos de nutrientes 

Además de ser algo “Tóxicos” para nuestro organismo, por no saber bien como metabolizarlos, estos granos consumen nuestra necesidad de nutrientes. Esto es así porque los cereales intervienen en la absorción de vitaminas y minerales de los alimentos que ingerimos, dejando a nuestras células sin sus requerimientos mínimos y sus necesidades nutritivas. Esto indirectamente nos envejece a mayor velocidad y también puede ser causa de enfermedades autoinmumes y/o degenerativas.

Los Cereales disparan nuestros niveles de azúcar en sangre

Nuestro cuerpo convierte los cereales (hidratos de carbono) en azúcar. Esto provoca aumentos constantes de nuestro nivel de azúcar en sangre, aumentando nuestros riesgos de padecr obesidad, trastornos metabólicos y diabetes.

¿Y entonces…. reduzco el consumo de cereales o lo elimino? 

Romper definitivamente con la ingesta de cereales es más difícil de lo que parece. Lo que viene a estar claro según esta doctora y las nuevas y recientes investigaciones relacionadas con la nutrición, es que NO LOS NECESITAMOS: Podemos reemplazar los cereales con otros alimentos como harina de frutos secos (almendra, coco, cúrcuma, etc). Podemos utilizar alimentos como por ejemplo el calabacín, la calabaza o la batata para crear nuevos platos con buenos sabores.

Esta doctora lleva años sin tomar cereal y según nos comunica no los echa en falta. ¡Así que no hay nada que perder! Parece que son todo beneficios.

Anímate a probar unos meses y escucha tu cuerpo, como se siente y comrueba por ti mismo lo que dice la Doctora Keyllan así como numerosos estudios recientes. Seguramente le hagas un favor a tu intestino, te encontrarás más energic@ y perderás peso.