artichoke-1127911_1920Características y variedades
La alcachofa de calidad se caracteriza por ser redonda, compacta, pesada (en proporción al volumen), de color verde claro y brillante, y con las parte inferior externa muy unidas al resto del fruto. Las hojas deben estar verdes y no tener manchas pardas, aunque las de invierno pueden presentar algunas como consecuencia de las heladas, sin que ello afecte para nada a la
integridad del fruto.

El tamaño del fruto no es un factor de calidad, aunque es exigible que sea acorde con la variedad de la que procede.artichoke-1123739_1920

Hay muchas variedades, algunas consideradas autóctonas como la “Morada Mallorquina” y la “Monquelina”, que proporciona un sabor y un aroma buenísimos, características que la hacen muy apreciada para preparar “delicatessen” por alguna industria conservera.

Para exportación se cultivan otras variedades, tales como: “Violeta de Provenza” o “Macau” , “Violeta de Palermo” o la “Romana Grande”; algunas francesas como la “Laon” o la “Camus de Bretaña”; algunas innovadoras como la “Talpiot”, que tiene la propiedad de que, a diferencia de las otras variedades, se reproduce muy bien por semillas.

Pero por sus excelentes propiedades gustativas destaca la “Blanca de Tudela”, variedad alargada, de color verde, pequeño tamaño y muy compacta, aspectos que la hacen muy apreciada y preferida por su calidad. Es la única variedad presente en las Indicaciones Geográficas Protegidas: Indicación Geográfica Protegida (IGP) “Alcachofa de Tudela” e IGP “Alcachofa de Benicarló”.

Valor nutricional y otras propiedades
El componente fundamental de las alcachofas es el agua (85%), seguido por los hidratos de carbono. Es rica en fibra; vitaminas A, B y C; y minerales, sobre todo potasio y, en menor proporción, fósforo, calcio y magnesio.

Su principal hidrato de carbono es la inulina, muy bien tolerada por los diabéticos.

Los valores nutricionales no disminuyen con el necesario tratamiento térmico utilizado en las conservas, ni tampoco en las que se ofrecen ultracongeladas. Esto nos permite disponer de una amplia oferta y de mucha calidad durante todo el año.
La alcachofa posee una cantidad escasa de calorías, tan sólo 17kcal por cada 100 gramos, pero es una de las hortalizas más ricas en fibra de nuestras huertas, aportándonos así una sensación de plenitud tras la comida, sin olvidar los beneficios digestivos que nos aporta dicha fibra regulando el tránsito intestinal.
La dieta de la alcachofa está considerada como un dieta depurativa. El efecto diurético otorgado por uno de sus componentes, la cinarina, y el ligero efecto laxante que provoca el magnesio presente en esta flor hacen que resulte un alimento recomendable para la eliminación de líquidos y grasas de nuestro organismo.
Las madres lactantes deberán tener cuidado, pues la alcachofa disminuye la produccion de leche.

Épocas de producción

Hay dos periodos bien delimitados que corresponden a la producción:

  • En otoño y principios del invierno, en zonas templadas, muy sensibles a las heladas. Esta producción se concentra en Levante y, cuando aparecen los primeros ejemplares en el mercado, se cotizan a niveles verdaderamente altos.
  • Y otro periodo en primavera, desde marzo hasta junio, ya que las altas temperaturas afectan muy negativamente a la calidad de esta hortaliza, endureciendo sus hojas, que se abren separándose del fruto y adquiriendo un sabor excesivamente amargo.

Consejos de preparación
– Para que duren más tiempo es recomendable conservarlas con el tallo en sumergido en agua, como una flor.

– Una vez cortadas, frotarlas con limón evita que se ennegrezcan.

– Para que queden tiernas tras su cocción, se puede añadir un poco de zumo de limón y una cucharadita de harina al agua de cocción.
Información elaborada en colaboración con la Real Academia de Gastronomía y obtenida de alimentación.es

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